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¿Es real lo que vemos en las Fotos?

por / 16 May 2016

Fotografía: ¿realidad o invención?

El programa más usado de edición de fotografía, y que ha revolucionado las posibilidades creativas de la imagen, comenzó su historia en 1987. Su creador, Thomas Knoll, lo bautizó originalmente como Display, y junto con su hermano John, lo fue mejorando hasta lograr las primeras versiones de esta poderosa herramienta gráfica.

Un año después el programa fue re nombrado con su famoso nombre: Photoshop. Programa para la creación, edición y retoque de imágenes.
photoshop versiones

Evolución del Photoshop

Tras buscar financiamiento y mostrar las capacidades de su programación, Adobe decide comprar la licencia y seguir con el desarrollo de las siguientes versiones, que fueron siendo capaces de editar color, textura, recortar, unificar varias fotografías, quitar y poner personas, etc.
 A finales de septiembre de 1994 aparece la versión Mac de Photoshop 3.0. y se dispara su uso entre profesionales de la imagen. A partir de entonces, se han introducido mejoras que han tenido gran impacto en la fotografía y las artes gráficas de nuestros días.

fotografía de David La Chapelle

La aportación de Photoshop

El Photoshop les abrió a los fotógrafos la posibilidad de editar sus fotografías ellos mismos. Anteriormente, esa labor recaía en los laboratoristas, especialistas en impresión fotográfica, quienes trabajaban en el color, contraste, saturación y encuadre de las fotografías. Claro que muchos fotógrafos eran sus propios laboratoristas, sobre todo en los trabajos en Blanco y Negro, pero imprimir a color era difícil  y mantener las máquinas necesarias para los procesos, por lo que el laboratorio fotográfico y el especialista eran indispensables.
Ahora, además, podemos inventar fotografías. Cada fotógrafo tiene en sus manos todas esas posibilidades…y muchos han decidido jugar con ellas. Eso nos hace preguntarnos ¿La foto es un reflejo de la realidad? ¿Debemos creer todo lo que vemos?

Si, la fotografía es una mentira.

Pero siempre lo ha sido, no es por la manipulación digital, aunque lo facilita bastante, siempre ha habido trucos, fotomontajes, variaciones de color, reencuadres. En la fotografía gastronómica, el maquillaje o estilismo de la comida y la maestría en la iluminación hacen la diferencia entre un ingrediente común y una fotografía de portada, entre un pimiento y una obra de arte. ¿Cuántas veces nos ha pasado en un restaurante que en el menú vemos una foto de un platillo que se nos antoja y al llegar no se parece en nada? Definitivamente fue mejor escogido el fotógrafo que el Chef.
En la fotografía de alimentos siempre se han usado varios trucos, se pueden colorear los alimentos, darles brillo, se presentan crudos, se mezclan con otras cosas para darles más textura, se sostienen con palitos…y ya en los programas de edición se quitan o agregan elementos, se cambian los colores, etc. Afortunadamente, la tendencia actual es de fotografiar los alimentos casi al natural, por lo que el mayor trabajo de los estilistas es el “Casting” de ingredientes.
 El uso de los llamados “filtros”, sobre todo en el instagram, se volvió común y la realidad, cada vez más distorsionada. Actualmente hay una gran variedad de aplicaciones para editar fotografías.

Una realidad selectiva

Este debate de la “realidad” de la fotografía ha sido grande, y dividió esta disciplina en lo artístico y lo documental, dejando a unos la manipulación y a otros la documentación de lo “verdadero”. Pero esta visión de la verdad siempre será subjetiva, encuadrada,  llevando la atención a donde el fotógrafo quiere, omitiendo lo demás. Entonces, vemos la realidad del ojo de esa persona, solamente. Luego, pues se puede caer en la tentación de quitar algo…sólo algo pequeño que le estorba en la imagen y mejorarla (como en el reciente caso de Steve Mc Curry, foto documentalista de gran importancia a quien “cacharon” algunos retoques en sus fotos). Entonces la realidad está cada vez más lejos.

Fotografía de Steve Mc Curry, antes y después de manipulación digital.

La Fotografía es un arte. Desde los tiempos de los grandes retratistas, el ser humano quería ser “mejorado”, que se destacaran sus mejores rasgos, se dejaran de lado algunos defectillos, y así ha ocurrido en la fotografía también. La iluminación, el lente, el encuadre y una “retocadita”, siempre harán la diferencia. No es fiel…pero nos representa bien.
 Por que, como dice un gran amigo, “No es que estemos feos, sólo mal iluminados”.
Texto: Mariana Barreiro
Fotografía de entrada: Enrique Arechavala

DO Urbano es una editorial dedicada a la generación de contenidos gastronómicos, imágenes y a la difusión de la cultura del buen vivir.