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Para transformar: El fuego

por / 04 Abr 2016

El fuego: La herramienta más importante en el arte culinario.

El calor que proporciona el fuego permite que los alimentos cambien su textura, su apariencia, su color, su sabor y su aporte nutricional.

El fuego lo adquirimos y luego aprendimos a reproducirlo. El fuego tiene un significado plural, significa hogar, comida, protección, calor, seco, luz, divinidad. Para aprovechar este calor de mejor forma, el hombre ha descubierto en la cocina, distintas formas de cocción, entre las cuales mencionamos sus dos variantes más importantes:

Calor seco: directo a las brasas, plancha, sartén, piedras planas o cocción protegida por una pared de barro, metal u otro materia, tal cual los hornos.

Calor húmedo: blanqueado, hervido, vapor, pochado, cada una de estas técnicas necesitan de sumergir los alimentos en líquidos.

fuego en la cocina

La cocción: un logro para la humanidad

Definamos aquí fuego como el resultado de una combustión que desprende calor. El fuego cambió la forma de nuestra vida y de nuestra relación con los demás. El fuego provocó un cambio radical en nuestra psique , de temerle y rechazarlo, aprendimos a domesticarlo y hacerlo parte de nuestro universo. Somos el único ser vivo del planeta que aprendió a dominarlo. Con el fuego se vuelve esencial el vínculo familiar, la familia cuida del fuego, ya que este provee calor, alimento, protección. Cuidar el fuego, que nunca se apague, es un sinónimo de poder.

La cocina es el lugar donde se mantiene y se nutre al fuego, alrededor de él, varias actividades formales y muchas más informales se llevan a cabo. Una de ellas fue empezar a jugar con la cocción de los alimentos permitió varias situaciones:

Comer lo que queramos

Degustar nuevas cosas

Evolución en los mecanismos sociales:

Comer juntos se volvió un acto por el cual los gobiernos estabilizaron a sus países. El acto de comer comienza a tener ritos específicos desde que el hombre se vuelve sedentario, cultos, ideas y reglas entre los comensales, donde sin estas , no se podría vivir, las relaciones serían imposibles. El acto de comer se vuelve un compartir íntimo, donde la hospitalidad, el respeto, el acto en sí de honrar al invitado y el invitado a su vez responde con su gratitud, respeto y buena disposición.

Es así como comer se vuelve un acto de perfección, en la que según una evaluación ancestral se clasifican tres tipos de gastrónomos:

  • 1- Los glotones: entre más comida haya, ¡mejor!
  • 2- Hedonistas: buscadores incesantes de sabores nuevos, deleitables, delicias y gourmet.
  • 3- Perfeccionistas: la búsqueda del cuidado máximo con un solo propósito, ya sea higiene, régimen estricto, prestigio…

Comer es un acto que refuerza los lazos familiares y con los amigos, es el campo de limpio e intermedio entre dos participantes, y es al igual una forma de adquirir confianza y reputación. Los emperadores chinos hacían participar a sus funcionarios en banquetes imperiales, como actos de gran consideración y confianza por parte de su gobernante.

Además el fuego, su luz, cambió nuestra perspectiva de vida, pudimos vivir y protegernos en las cuevas más profundas, con la luz, nuestro ciclo de vida cambio, con más horas aprovechables se desarrolló nuestra mente, nuestras herramientas, nuestra imaginación.

El fuego hizo posible la manipulación de los metales, la cerámica y la extracción de nuevos colores, estos enriquecieron con formas y usos muy diversos nuestra vida, hicieron posible el almacenaje de los alimentos y las bebidas, el fuego proporcionó evolución, riqueza, utensilios ricamente decorados para el lujo y la veneración.

El fuego nos provee nuestra vida actual, tan sencilla y rica como lo es hoy. Su calor provoca que la comida se convierta un asunto de extrema importancia, tanto que su primera forma escrita se encuentra en un libro que data entre el 206 al 220 D.C. El primer recetario de la humanidad nombrado “ El libro de las Comidas” por el autor Cui Hao. Escrito que elevo la cocina a una especialidad, que animo a que en los siglos venideros se crearan mejores y nuevos utensilios, mejoras en los sistemas de cocción, influencias de otros países y aprendizaje de nuevas técnicas.

Demos gracias a elemento que transforma todo: el fuego.