B Blog

Que el alimento sea tu medicina

por / 24 Feb 2016

Por: Cáscara de Nuez

…desde tiempos remotos Hipócrates, aparentemente, dejaba muy clara la estrecha relación entre alimentación y salud misma que, inmersos en la modernidad, hemos dejado de lado.

Las enfermedades crónico-degenerativas como obesidad , Diabetes Tipo 2, arteroesclerosis, etc., y para las cuales los tratamientos paliativos que ofrece la medicina se han vuelto un estilo de vida, son el resultado de deficiencias nutricionales acumuladas durante más de 40 años de regímenes alimenticios incorrectos, en los que básicamente se favorece el consumo de carbohidratos y limita las grasas de manera indiscriminada, pues limita lo mismo el consumo de nueces que el de margarinas. ¿Ambas son grasas no? 

PowerPoint Presentation

 Sí. Ambas son grasas; con un mundo de diferencia de por medio. Es aquí donde está la clave de la nutrición: en hacer la diferenciación adecuada a la hora de elegir nuestros alimentos.

La historia de la prohibición de las grasas se remonta a los años 70’s con el famoso estudio “Seven Countries” realizado por Ancel Keys3, en el que el científico concluye, erróneamente4, que las grasas son la principal causa de enfermedades del corazón y por lo tanto, es imperativo evitarlas. Obviamente, si era necesario evitar las grasas también se hizo necesario buscar un reemplazo y, resultaron ser los carbohidratos. Es aquí donde empezó la carrera de la industria alimentaria por desarrollar productos altamente procesados a base de harinas y azúcares refinados, proporcionalmente más tóxicos que nutritivos, dejándonos en un valle infinito de desnutrición y enfermedades -claro, las exigencias de la modernidad demandan productos con un mínimo requerimiento de preparación. De hecho; si se pueden sólo calentar o incluso comer fríos, mejor. Ya estamos muy ocupados con la oficina y el tráfico para todavía ponernos a preparar comida-…

Entonces: ¿comemos grasas o no?

Volvamos al punto. Las conclusiones del estudio de Keys son, por decir lo menos, erroneas. Hasta el día de hoy no existe evidencia científica seria que demuestre lo pernicioso del consumo de grasas4 –hay que ver qué tipo de grasas, por supuesto-. En cambio, las desastrosas consecuencias de regimenes alimenticios a base de carbohidratos procesados, acompañados desde luego por aceites vegetales hidrogenados y/o margarinas –entiendase panadería, bollería y sucedaneos- es mucho más que evidente y, peor aun, que no parece haber dieta o ejercicio que las arregle.

La gran pregunta es: ¿por qué? ¿Por qué a pesar de numerosos programas de ejercicio y dieta “saludable” cada vez tenemos más gente enferma y la que ya está enferma, aún con un estricto control médico, no mejora?… ¿Por qué?

El tema da para miles de páginas. Basta hacer una búsqueda en la red para ver la infinidad de dietas, suplementos, programas para bajar de peso en tiempo record sin dieta ni ejercicio –aun no me he dado valor para probarlos, por cierto- y novedosos medicamentos que prometen la cura pero… ¿y si mejor empezamos a alimentarnos de nuevo en lugar de sólo quitarnos el hambre?
Porque un alimento práctico y nutritivo que se ajuste a las necesidades y demandas de la Urbanidad, sí puede ser natural.

Y tú: ¿Ya conoces Cáscara de Nuez?

Vive, Disfruta, Comparte

http://www.cascaradenuez.com.mx

 

Cáscara de nuez logotipo

Cáscara de Nuez

Referencias

  • http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs311/en/
  • http://www.who.int/features/factfiles/obesity/en/
  • http://garytaubes.com/works/books/good-calories-bad-calories/
  • The Obesity Epidemic. What caused it? How can we stop it?, Zoë Harcombe, Columbus Publishing Ltd 2010.
  • Ancel keys study chart  openskyfitness.com
  • Piramide saludmagazine.com.mx

DO Urbano es una editorial dedicada a la generación de contenidos gastronómicos, imágenes y a la difusión de la cultura del buen vivir.